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Su vida, la de una gran capitana pirata.
Su amor, el mar y la livertad.
Era libre, como tan solo un pirata puede llegar a ser.
Ruda, mal hablada o como si no iba a imponer su mandato.
Su tripulacion, que decir, bajo su mando se juntaban los seres mas crueles y despiadados que existian en ese mundo. A ella la respetaban, por temor. Nunca nadie osaba contradecir lo que por su boca salia, ni a interponerse en su camino.
Sabian que no dudaria, que los lanzaria por borda sin ningun esfuerzo.
Fuerte, como nadie mas, lo era de una forma totalmente antinatural, por ello temida en todos los puertos.
Rompecorazones de todo aquel que osaba acercarse a ella.
Por algun motivo, cliente fiel del mismo burdel, donde ella, lo unico que amaba mas que la mar, la unica con la que se podia mostrar debil, la unica en la que confiaba totalmente, la unica con la que se mostraba amable y cariñosa, esa mujer de piel palida y clara melena, del color de un rayo de luz, de figura impactante, aquella que la volvia loca de pasion, con tan solo llegar a su puerto.
Nunca nadie lo sabria, nunca nadie sabria que era capaz de amar, capaz de ser educada y cordial. Solo ante ella se mostraba a si, solo por ella se planteabaperder su libertad para tener una vida a su lado.
La numerosa recompensa por su cabeza, los carteles con su cara en ellos, la impedian asentarse en tierra por mas de unos dias.
Por eso debia resistir, no podia dejar a su tripulacion y no queria esa vida para su amada, ella era fragil, no podia huir de todo el mundo. Eso era sunparte, a ella si la tocaba huir eternamente de todos los lugares, de todos los paises. En todos los lugares la buscaban, o mas bien a su cabeza.
Por ello debia pasar desapercibida, debia esconderse y procurar no llamar la atencion. Dificil, teniendo en cuenta su gusto por el ron. Tras arribar a cualquier puerto, mientras sus camaradas hacian todo el trabajo duro, ella iba a cualquier taberna sombria, fuera de la vista de la ley, para beber aquel delicioso licor. Tras eso y que sus muchachos se desquitasen en cualquier taberna o burdel del lugar, volvian de nuevo a la mar, a su ansiada libertad.
Pero eso no es lo que queria para su amor, para ella deseaba una vida tranquila y pasarla a su lado y dejar de huir.
Pero aquel dia, aquel dia tuvo un mal presentimiento, al llegar al puerto donde esperaba su amada algo iba mal, llevaba ya varios e interminables meses sin verla, sin estar a su lado. Sin que el barco estubiese aun amarrado ella salto, salto y corrio, sabia esas calles de memoria, sabia como llegar al burdel hasta con los ojos cerrados. Pero al llegar alli quedo horrorizada por lo que vio. Los soldados la esperaban alli, uno de ellos sujetando firmemente aquella cabellera del colo de la luz del sol, aquella melena que tanto la gustaba acariciar, ella la miraba, con sus ojos bañados en lagrimas.
Muerta de rabia y frustracion, no pudo hacer nada, tan solo observar como los guardias levantaban sus fusiles apuntandola directamente, listos para disparar, aquel era el fin de aquella vil pirata, nada por lo que habia luchado merecia la pena ya que todo acababa alli.
Aque que sujetaba a su amada dio la orden de disparar, aquel hombre acabo con la esperanza de las dos mujeres con tan solo una palabra. Las balas acribillaron a aquella pirata, su cuerpo callo inerte al suelo, pero lo que nadie aprecio a excepcion de la pequeña rubia, fue esa lagrima que rodo por la mejilla de la pelirroja, aquella primera y ultima lagrima que esa persona derramo, y todo por perder a su amor.
