En esta tarde tan triste, solo puedo pensar en ti.
Es que tu eres lo que me hace falta, para terminar con esta tarde gris...
Mi mente te piensa a cada instante, mi corazón late solamente por ti, y es algo más fuerte que mi voluntad y no puedo prohibirle a mi mente que piense, ni a mi corazón que sienta un amor tan fuerte y grande por ti.
Solo vivo pensando con tenerte, lo deseo tanto y lo voy a desear siempre.
Tu mirada captura mis sentidos, tu sonrisa hipnotiza a mi mente, mi alma es nada si no contempla tu ser, llevo mis ilusiones más halla de lo lógico, mis sentimientos hierven en el calor de tu cuerpo, tu rostro lleva a lo mínimo, todo lo escrito sobre belleza, tu forma de ser es única divertida y perfecta…
Aún no se han inventado palabras que puedan expresar tu perfección, sólo nací para contemplarte, y moriré para seguir viendo tu rostro en la eternidad de tu belleza, el verdadero amor aún nadie lo ha encontrado… Ahí esta en mi corazón esperando que reveles sus secretos, algún día te tendré conmigo, llevaré tus ilusiones al infinito en un viaje eterno de felicidad, de tu felicidad, de mi felicidad.
Sueño que me deslizo entre tus sábanas, deslizo suavemente mis dedos por tus pies, siguiendo delicadamente tus piernas, llegando a tu cintura, me detengo por un momento, con mi aliento saboreo la rica esencia de tu cuerpo, hago a un lado mis manos para darle lugar a mis labios, con sigilo llego a tu ombligo, con besos tiernos intento causarte sensaciones que despierten el espíritu de ser, siento como tu cuerpo se acelera, con respiraciones ondas y profundas, cierras los ojos y la agitación de tu cuerpo es incontenible, ahora quiero cubrirte de besos, en cada uno de los rincones de tu ser.
Ahogarme en tus labios, susurrarte con palabras mudas el deseo que siento por ser parte de ti y ahora... No quiero despertar.
Cuando me invade el deseo, pienso en ti, y me imagino lo que estaría haciéndote en ese momento... No tienes ni la más remota idea de todo lo que me imagino contigo y entonces el deseo crece más y mas en mi interior...
Mi saliva vestirá tu piel desnuda;
Mis manos dibujarán como un Da´Vinci tu cuerpo delineando paso a paso con la punta de mis dedos y mas tarde con mi húmeda lengua;
Mis caderas bailarán en su fiesta privada con las tuyas y un solo gemido brotará de tu garganta y de la mía... Y el deseo sigue creciendo, ahora tu piel como un abrigo cubrirá la mía y otra vez tu lengua será el cincel de mi tibio cuerpo y de nuevo llegaremos al jardín del deseo... Y esta vez nuestro gemido estremecerá a la tierra y despertará el instinto mas primitivo de los vecinos...
Así es mi deseo por ti;
No tienes ni la más remota idea de todo lo que pasa por mi mente cuando el deseo por ti, crece dentro de mi...
¡Envidio las manos,
que acarician tu cuerpo!
Porque pueden subir
por tus hombros y cuello,
con divinas caricias
y enredarse en tu pelo.
Porque pueden tocar
los lugares más tiernos,
porque pueden sentir
la delicia en tus senos.
Porque pueden bajar
por tu abdomen perfecto,
y llegar al rincón
de verdad exquisito,
y brindarte la gloria
del placer infinito.
Porque se de antemano,
lo lejano que está
tu cuerpo de mi ser,
no he podido evitar:
¡Envidiar esas manos!

